20.1.08

Sin Título

Todo empieza con la música.

La música despierta en mí, la sed de escritura, la sed de expresarme, la sed de vivir.

Siento una tensión en el estómago que me impulsa a escribir. Es una sensación extraña, quizá ya conocida, tan conocida que quiero sacarla porque no es cómoda, pero... yo sé que es felicidad. Y la felicidad se comparte, se comparte con la misma música, a través de ella misma. ¿Porqué no se tocar ningún instrumento? Decidir.

¿Porqué es importante compartir? Porque eso te recuerda que estás vivo. -Te toca, se acerca a tu oído y te dice en tono de secreto: Estas vivo... Alguién te escucha y lo mejor... comparte contigo también.

¿Porqué es importante la reciprocidad? Porque te recuerda que NO ESTÁS LOCO. -Se acerca, te toma del brazo y te dice en tono de alerta, cómo si algo grave hubiera pasado: No le estás hablando al viento. -Cambia su tono a uno más afable: Hola, yo soy...

Sigo sintiendo el estrés en el estomágo. Contracción.

Las palabras se van haciendo cada vez más nublosas, lejanas, inalcanzables.

¿A dónde se va la inspiración? Se va a donde la necesitan, se va cuando la música se va. Han cumplido su trabajo. Remover cosas que no se hubieran atrevido a salir. La música da seguridad. Es una droga, alucinante, embriagante, adictiva. Es una droga...

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